Parece mentira que en tan poquísimas páginas se pueda decir tanto, pero por algo es un especialista de la talla de Rafael Aguirre quien las escribe para deshacer tantos malentendidos, en el mundo cristiano y fuera de él, sobre el origen de la Iglesia. Ni Jesús fundó la Iglesia como quien funda una asociación dotándola de estatutos ni estructura, ni todo fue un invento de Pablo, ni la Iglesia nació por pura casualidad. En el origen de la Iglesia está algo mucho más profundo y, sobre todo, más vivo: la apuesta por una forma de vivir que llevó a Jesús a ser ejecutado.
Commentaires (0)
Votre avis ne peut pas être envoyé
Signaler le commentaire
Signalement envoyé
Votre signalement ne peut pas être envoyé