Segunda década del siglo XX. Lugar, el Estados Unidos rural donde conviven carromatos con prehistóricos automóviles. Roger Mifflin, librero ambulante, decide vender su librería (acompañada de su yegua y su perro) y regresar a Brooklyn para escribir sus memorias. La nueva propietaria, la ya madura señora Helen McGill, decide lanzarse a la aventura y recorrer el mundo. A partir de aquí se suceden una serie de divertidas peripecias, donde tanto personajes como lectores, nos vemos envueltos en una espiral de conocimiento y admiración por el mundo de los libros, los autores y como no, los libreros.
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